Qué tienen los domingos que siempre son tan ...
Y más en esta epoca del año, invierno. Se pone frío, el sol baja temprano y acá estoy recostado en mi cama mirando por la ventana. Los árboles no se mueven, están en pausa, como si durmieran para recién despertarse el lunes.
No estoy solo, sin embargo un silencio profundo recorre las habitaciones de casa. En dónde están todos? Qué hacen? Estarán mirando por sus ventanas?
Pasa una semana más, y aparece otro domingo. Otro de esos que invitan a hacer nada. Otro de esos para sacar energía del gris que invade la habitación, bañada por la poca luz que ya entra, y empezar un nuevo lunes.
Otra semana más y me vuelvo a preguntar, qué tienen los domingos, que siempre son tan ... domingos.